lunes, 28 de octubre de 2013

CÓMO LA POBREZA AFECTA AL CEREBRO


CONOCE LAS ZONAS CEREBRALES QUE SE DAÑAN.

La pobreza infantil y el estrés crónico pueden conducir a problemas de regulación de las emociones en la edad adulta, según un estudio publicado en la revista PNAS.
Nuestros hallazgos sugieren que el estrés de la carga de crecer en la pobreza, puede ser un mecanismo subyacente que explica la relación entre la pobreza de un niño y lo bien que tu cerebro funciona cuando eres adulto”, dijo el Dr. K. Luan Phan, profesor de psiquiatría en la Universidad de Illinois en Chicago College of Medicine y autor principal del estudio.
El estudio fue realizado por investigadores de la UIC, la Universidad de Cornell, la Universidad de Michigan y la Universidad de Denver.
Los investigadores encontraron que los sujetos que tenían menores ingresos a los 9 años presentaron, como adultos, una mayor actividad en la amígdala, el área del cerebro conocida por su papel en el miedo y otras emociones negativas. Estos individuos mostraron una menor actividad en las áreas de la corteza prefrontal, un área en el cerebro que regula las emociones negativas.
La disfunción de la amígdala y la corteza prefrontal se ha asociado con trastornos en el estado de ánimo como la depresión, la ansiedad, la agresividad impulsiva y el abuso de sustancias, según los autores.
Phan dijo que es bien sabido que los efectos negativos de la pobreza pueden crear “una cascada de aumento en los factores de riesgo” para que los niños desarrollen problemas físicos y psicológicos en la edad adulta. Pero no se sabe cómo la pobreza infantil puede afectar la función cerebral, especialmente en la regulación emocional. La capacidad de regular las emociones negativas puede proporcionar protección contra las consecuencias para la salud física y psicológica y estrés agudo y crónico, dijo.
El estudio examinó la asociación entre la pobreza infantil a los 9 años, la exposición al estrés crónico en la infancia  y la actividad neural en las áreas del cerebro involucradas en la regulación emocional a los 24 años.
Los 49 participantes fueron parte de un estudio longitudinal sobre la pobreza infantil. Los datos recolectados fueron el ingreso familiar, la exposición a estresores, las respuestas fisiológicas al estrés, el desarrollo socio- emocional y las interacciones entre padres e hijos. Aproximadamente, la mitad de los participantes eran de familias de bajos ingresos.
Utilizando imágenes de resonancia magnética funcional, los investigadores evaluaron la actividad cerebral de los participantes mientras realizaban una tarea de regulación emocional. Se les pidió que trataran de suprimir sus emociones negativas, mientras visualizaban las imágenes.
Quizás el hallazgo más importante, dijo Phan, fue que la cantidad de estrés crónico de la infancia hasta la adolescencia -como la infravivienda, el hacinamiento, el ruido y los factores de estrés sociales como problemas familiares; la violencia o la separación de la familia- determina la relación entre la pobreza infantil y la función cerebral prefrontal durante la regulación emocional.
Los co- autores fueronPilyoung Kim de la Universidad de Denver, Gary Evans de la Universidad de Cornell; así como Michael Angstadt, Shaun Ho, Chandra Sripada, James Swain y Israell Liberzon de la Universidad de Michigan.
El estudio fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud, la Fundación WT Grant, la Fundación John D. y Catherine T. MacArthur, y la Fundación Robert Wood Johnson.

No hay comentarios: